FIESTAS

jueves 24 de diciembre de 2009
Esta es la una de las últimas bacanales comestible del año en las que la familia se sentará alrededor de una mesa obscenamente llena de comida y bebida para celebrar uno mas de los días que la religión nos ha dejado como premio a nuestra inocencia de rebaño.
Fiestas por que a un santo se lo comió un león que tenía hambre atrasada, otra fiesta por que a una santa se la trajinó toda una legión romana sin decir ni pío pero no se dice que era muda. Fiesta por que clavaron a un señor en una cruz de madera por ser un revolucionario anarcosindicalista.
Otra fiesta por que este mismo militante subió al cielo y otro día resucitó. Y bueno, que gracias a está magnífica historia tenemos fiestas para salir de viaje y contribuir a la economía planetaria del ocio y la diversión.
Si podéis, si queréis, si os dejan y si no sale muy caro pasarlo bien con calma o desenfreno que ya somos mayorcitos para saber lo que mas nos apetece.
Nos vemos :-)

Cibelios y Tectores

domingo 13 de diciembre de 2009
Señor ¿A quién busca?
Buenas tardes ¿El Dr. Oliveró?
La portera se despidió de su vecina de portal para atenderme mientras yo buscaba el número del piso para la visita que tenia concertada.
Oliveró… No, no me suena. En esta finca solo tenemos un médico y no es Oliveró.
Entonces me fijé en la clásica placa de bronce pulida esta el desgaste, doctor Olivé.
Disculpe, ¿el Dr. Olivé?
Olivé si, si que tenemos un Dr. Olivé.
Gracias
Es que verá, aquí que me paso el tiempo con la escoba acabo hablando hasta con el silencio y a la que se me acerca alguien pues que se me va la lengua y hay gente que se cree que sabe mucho y después va confundiendo una palabra con otra.
Si claro. Todavía faltaban unos minutos para la cita y la anécdota que entreveía ayudaba a subir un punto mi buen humor.
Mire joven , el otro día pasó por aquí una furgoneta del ayuntamiento que estaba haciendo un control de ruidos, y la persona que manejaba el aparato dale con hablarme de lo cibelios.
¿cibelios?
Es lo que yo le decía, son decibelios
Total que discutiendo por matar el tiempo y por hacerle ver a aquel hombre su. error, que no son cibelios que son decibelios, coge y me dice, señora se me las está dando de lista y me parece que apenas si sabe leer ¿Qué pone aquí?
Me acerque a ver el rotulo del equipo que manejaba el técnico para medir el ruido ambiente y no sin dificultad y medio tapado por una pegatina plateada con el número de registro del equipo, leí lo siguiente: Analizador decibelios ¿Lo ha visto?, equipo analizador de cibelios.
Claro, analizador – de - cibelios, pues nada nada señor ingeniero siga usted con sus cibelios que yo sigo con mi escoba.
Yo me partía, además había que verla a ella con su metro cincuenta, enjuta, delantal y escoba de las de antes.
Ya lo ve usted, lo lista e importante que se ve la gente que maneja un aparato a pilas como si la cultura les llegara regalada, cuanta ignorancia, yo me quedo con mi escoba mi portal y mis libros de papel. El Dr. Olivé en el 1º1ª
Gracias y buenas tardes.
Me quede con la sonrisa puesta toda la tarde y además vendí un “tector” de asma; es decir, un aparato de-tector de asma.
Un saludo portera.

La vida en un instante

sábado 5 de diciembre de 2009


Me llamó la atención su inmovilidad, el vacio que se formaba alrededor de su mirada y la línea invisible formada por infinitos momentos que la memoria le traía con sordo dolor.
Ni la música, los aplausos, ni la algarabía de fiesta mayor perturbaban su lejano pensamiento.
Poco después con un gesto breve volvió a la realidad y con la cabeza gacha, dando la espalda al mundo se perdió por una calleja descolorida dejando tras de sí los restos de un bolero mil veces cantado.

Una pregunta estúpida

viernes 27 de noviembre de 2009

Le vi venir con sus gafas oscuras, los brazos en jarras y la gabardina abierta ondeando al viento. Al llegar a la calzada a mitad de calle hizo una breve mirada a su izquierda y cruzó sin complejos. Un coche frenó bruscamente para no llevárselo por delante. Una vez mas tuvo suerte pero no así la moto que venía detrás del coche. No se lo esperaba, no tuvo tiempo ni reflejos y se empotró en el maletero del coche.
El sujeto ni se inmutó, continuo con paso vivo cruzando la avenida, fumando los escasos tres centímetros de un grueso puro que asomaban entre sus carnosos labios mientras un hombre se quejaba en el suelo y una mujer se movía nerviosa a su alrededor sin reaccionar, sin comprender porqué un hombre la asaltó por delante y un motorista por detrás. Miraba absorta su coche atropellado con el interior del parabrisas estucado con la docena de huevos que salieron disparados de la bolsa de la compra con la inercia del frenazo.

El sujeto pisó el parterre que limitaba la vía peatonal y una cagada de perro se aplastó bajo uno de sus zapatos. Cogió el resto del puro con dos dedos, le dio una profunda calada y lo tiro directamente a una papelera que en un instante comenzó a humear y dos instantes después a arder sin pasión.
Igual que la huella de un saltador a la pata coja, pisadas de mierda tachonaban la calzada, la acera, y el recibidor del edificio en donde se introdujo.
Por mera curiosidad aparqué la moto unos metros más alla y me acerqué andando al portal. Solo había un piso; siguiendo la huella de color y olor a excremento escaleras arriba llegué a un rellano con una puerta en cada extremo y otra de ascensor en medio.
A mi izquierda, en el primero primera una placa de metacrilato rezaba Ayuda en acción -ONG- Delegación africana. Las huellas se paraban allí y sobre la alfombrilla bajo la puerta las marcas de un pie frotado habían dejado un borrón sucio y maloliente y en un último roce en el borde de la alfombrilla unas tenues huellas que se dirigían hacia la puerta del frente, la de mi derecha.
Me acerqué y pude ver a la altura de los ojos una placa de metal lacado en blanco que lucía una gaviota azul en pleno vuelo y debajo las siglas PP –Delegación Provincial-.
Un minuto después, sentado sobre mi moto con el casco entre las manos me preguntaba, ¿dónde habrá entrado semejante individuo? ¿a Ayuda en Acción o en la del PP?. Esa misma tarde por internet me hice socio de la ONG abonando una cantidad mensual para su causa y otra para mi conciencia. Así nos vá.

El portal, los músicos, los amigos.

miércoles 25 de noviembre de 2009

Esta historia no la he escrito yo y no solo lo digo yó si no que lo dice mi amiga Bubela que gentilmente me la ha prestado con foto incluida.
De Bubela se que tiene una cámara en uno de sus ojos, que crea, que expone, que tiene un gran corazón.
Me gusto este relato, se lo pedí y aquí está; comienza así.

" Esta foto no la hice yo, así que necesita un cuento (verdadero):
Hace unos días un amigo me habló de un local delicioso de Madrid que no se ve, no se anuncia, y sin embargo está lleno de gente. Un bar en un ático del centro.
Este amigo es músico y vive en Santiago de Compostela.
Le dije: Mañana he quedado con otro amigo. Iremos a conocer ese local que me dices.
Y él me dijo: Muy cerquita hay un hostal. Ahí me alojé el primer día que llegué a Madrid de joven aventurero, un día de San Juan de hace muchos años. Ahí pase una temporada estupenda, ahí me pasaron cosas muy buenas, ahí me hice amigo de una familia de cucarachas, ahí... Si aún existe, hazle una foto para mí.
Buscamos el hostal, casi tan oculto como el local que me había recomendado. No había nada que fotografiar desde fuera. Subimos por si en el interior había más suerte, pero tampoco.
Ya salíamos dando por perdida la misión, cuando un cliente que bajó la escalera nos adelantó. Vi pasar a mi lado un acordeón, ¡música!
Mi amigo siempre lleva su cámara a punto. De hecho no tiene mano derecha, tiene una cámara al final del brazo. ¡Dispara!, le pedí.
Mi amigo, el de la mano mecánica, me acaba de mandar la foto que hizo para mi otro amigo, el músico (que también tiene manos mecánicas, aunque en su caso unas veces son cámara y otras veces baquetas)."

Cuando lo leí me pregunté por las casualidades y causalidades, por que saldría un músico en el momento es que mi amiga y su amigo también salía de ese particular y por otro lado anónimo portal donde un músico pasó parte de su juventud. Es curiosa la vida como teje invisibles hilos de aquí para allá que nos atrapan sin aparente relación.

BTT - Ruta circular Moia - Sta. María de L'Estany

sábado 21 de noviembre de 2009


Entre el sol y la niebla, una ruta solitaria nos muestra el color del otoño entre verdes y rojizos salpicando paisajes agrícolas abiertos a los vientos y otros húmedos y umbríos en el fondo de los valles donde la niebla se prende en las telas de araña como redes de rocío.